sábado, 18 de junio de 2011

Ni sed ni Porcelana

Anoche, los gatos renunciaron a la luna
anoche, no quise saber nada
anoche, esperaba un atardecer
con sed y porcelana
anoche no volvió
ni para despedirse de los mundos
ni con cuarenta cascabeles
ni con cuarenta colgados en el techo
quebrantándose en Saturno
esos que se colgaban en mis brazos
que se tatuaban en Selene
sólo anoche escuché sed y porcelana
sin gatos ni rugidos
sin telarañas de felinos
o cojos de centallas

Tal vez eso me faltaba
centellas y telarañas
sin sed ni porcelana
sin franquistas ni hojalatas
así empecé, así y… nada más
amando lo contrario
¡porque no se puede amar a lo contrario!
¿por qué yo si pude conseguirlo?
¿porqué miraba a luna a media luz de un foco?
si alguna vez lo supe nunca se los dije
nunca se lo conté a los gatos
ni al sol menguante de medio día
ni a los felinos ni calaveras
ni siquiera a las neuronas o revoluciones
ni a la sed ni porcelana
ni sed ni porcelana

Y continué sin cascabeles
sin nervios de papel o minutos a media luz
sin sed ni porcelana
sin amar a lo contrario
y todo lo de abajo
y a la sed en mis pupilas
a los gatos que ensayaba
sí, los gatos
sin la luna
sin sed ni porcelana
ni sed ni porcelana

domingo, 29 de mayo de 2011

Error Matemático

Derivada de x
logaritmo sobre y
sobre y y al cuadrado, al cubo y más
derivada de x
derivada de x
no en más fue cierto que el cálculo no era del todo maligno
sin pocas letras, ganas… papel y lápiz
una noche estudiando en fomi, servilletas y cascuichas transparentes
taladrando pintarrones
y negándose a escribir
si bien el desierto fue un salón
un desierto como sueños de estudiante


Jóvenes, recuerden desayunar tres trinomios, con leche
¡con-le-che!
bañarse con jabón rayado
espumar incógnitas
enjuagarse con diez funciones o teoremas


Caímos continuamente
número dos de: segunda, quinta y última fila
error matemático
f(x)
¿entiendes?
un poco solamente
tal vez no prestamos atención
así fue entrando como ejercito de obrero
con marcatextos, con taza de café
inherente
indolente
Si las palomas entendieran esto
tal vez sería más fácil no caernos de las sillas
si pudiéramos volar
si supiéramos…
como los sueños desechos en una ventana frente al cálculo
frente al cálculo
logaritmo o derivada, ¿qué más da?
¿o interesa que los gatos vean televisión?
¿ahora si nos interesan los leones?
¿el libro de Baldor…?

¿Por qué combinar letras con números
si al fin del cuento son patadas de alquimista?
para formar utopías
intangibles
quimeras impalpables
como galletas de animalitos
como satélites en domingo
en domingo y día de descanso
domingo infinito
domingo limitante que tiende a infinito
resultado alerte que alumbra cuando dejas de buscar
el resultado de la reyerta entre el cálculo y la vida
cero
si lo escondimos bajo mil llaves fue para que ni Baldor
ni el cálculo ni nadie
supiera el resultado
resultado estampado en un par de ases
volando entre anillos saturninos

f(x)
trinomios con leche
derivadas y tangentes
fue mi desayuno de la tarde
en la noche, una ducha con teoremas
fomi, servilletas y sueños de estudiante
para entender porque límite tiende a infinito
para saber volar
entender errores matemáticos
derivadas de x
derivada de y sobre derivada de x
¿un final?
un examen sin contestar
esperando ideas carbonizadas
cálculo… maldición doliente
cálculo bendición doliente
Y despertar sin nada
despertar… sin-na-da…
sin brumas ni presagios

domingo, 13 de marzo de 2011

El abanico de espermas

Anemia
azúcar
canibalismo estúpido
manchando como un chorro de cura fría
subiendo el látex transparente como asesino
canibalismo pluricelular
como asesino

Una taza sobre la mesa
semen
tres de azúcar para endulzarlo
y dos contemplándolo sin saberlo…
cayó la primera cucharada sacarosa
sin hundirse hasta el final sin quedar en el centro
una boca
soplido de dos grados bajo llave
soplidos de vapor y cristal
bajo anemia y una cura
tres de azúcar en el látex
tres de azúcar
dos faltantes y una más cayendo sobre la otra
añadiendo color
chorros de cura fría
de cura para anemia en la última cuchara
¿qué faltaba?
beber la cura fría
para anemia
¿qué faltaba?
los labios de madmuasel
y aquellos chorros atorándose en la garganta
muriendo entre papilas y fluidos
llorando parpadeos
cada esperma
cada trago azucarado
una cura para anemia
con azúcar, látex
con canibalismo estúpido

viernes, 7 de enero de 2011

Volar en amarillo

Me quedé a tres cuadras
con seis lustros y mi corona de sacos
era un espectro fumando perlas
jugando con prejuicios y exhalando kilos
acariciando al sol de abejas
tras la cabecera del olvido
¿y si nos revolcamos en aquella rosa?
sería nacer en maquillaje
y alimentarnos de eufemismos
pulirnos en fluidos
y morir sobre alas de heroína
sobre el desgarré de cabello
y la baba de libélula
Me quedé a tres manos
y con seis plumas de Diciembre
con setenta kilos de caricias
y tres risas de organismo
descendí entre sombreros
me fui volando entre un ensayo
y aquella nube de pecados
rojo bandera, rojo cianuro
y volar en amarillo

viernes, 17 de septiembre de 2010

Silueta clandestina

Me levanté buscando tu nombre entre las sabanas
no estabas ahí
me levanté intentando pulir un recuerdo
y el espejo me gritó que era inútil
jamás aparecías.

Mis oídos son pedazos de seda clamando escuchar un suspiro
hace semanas que deje de ser humano
soy un bulto postrado en una cama
anhelando un recuerdo pusilánime
antier mis ojos quedaron ciegos
anoche, mi boca seca besó tu mejilla puesta en mi almohada
hace ya tres lustros que mi olfato dejo de ser el mismo
hace ya tres lustros que no estás frente a este triste fallecido
murió frente aquel recuerdo
aquella fría tarde
aquella tarde parda con sabor a purpura
murió entre cabellos, esos, que piden que vuelvan
murió entre lágrimas y risas
frente a una fina obra teatral
murió de nuevo frente al crepúsculo color envidia
¡murió en aquella cama buscando un nombre!


¿De qué sirvió tanta agonía?
ayer, el otoño cayó en su máximo destierro
es voltear a la venta y visualizar una silueta
ayer te postraba en mi cama
ayer no sirve de nada
tú: un dulce anhelo putrefacto
una visión escurridiza
un destierro dionisiaco
¿su nombre?
no lo sé, tal vez ya lo olvidé
¿eras tú?
o ¿acaso era yo el equivocado en mi futuro?
tal vez…
tal vez no eres tu ni nadie
y si es así…
eras la maldad que recuerdo en las mañanas al mirar por mi ventana.

viernes, 9 de julio de 2010

Mexicanidad

Cultura, tradiciones, lucha, son algunos de los conceptos que reflejan nuestra nación. En ellos se sustenta la mexicanidad autóctona de un destino exacerbado, una idiosincrasia definida por el tiempo.
Somos un pueblo de perenne lucha, una nación en pleno auge con vitalidad emprendedora, con capacidad sobresaliente para la superación de nuestra raza; cautiva y liberada de sus derechos por el yugo español; el cual, en lugar de apagar nuestra naturaleza de sangre y espíritu, renació en armonía clausurando el vasallaje de un imperio.
Nuestro pueblo significa el resurgimiento de nuestras tradiciones, colmadas de la libertad como forma de vida, no como propiedad de otros pueblos, cuya cultura se enriqueció gracias a la indomable pasión de nuestro pasado sustentado por los dioses aztecas.
Somos descendientes de una Independencia, fuimos cambiados por una Reforma y construidos por una fugaz Revolución.
Somos el águila en pleno vuelo, el símbolo de nuestro origen; el cual, conlleva en dicho vuelo un mensaje universal; anuncia la zaga de una cultura sustentada desde su origen en la sabiduría y las artes prehispánicas.
Somos un himno enlazado en el arte y sepultado por ideas, una bandera tricolor empapada de costumbres milenarias enredadas entre las plumas de Quetzalcóatl.
México ha superado todas las invasiones extranjeras; a aquellos rapaces y codiciosos pueblos deseosos de nuestra riqueza. Ha negado el absolutismo de sus gobiernos e implantado la democracia como destino, en un presente y futuro afín a sus tradiciones. Ha superado guerras y revoluciones hasta alcanzar la igualdad de los mexicanos y realización de sus ideas.
México es el país marcado por su historia. Es la nación donde una raza se ha inoculado con su propia sangre, para eternizar en ella el tiempo de sus abuelos, cuyos hijos, disfrutamos ahora la libertad por la que dieron su sangre.
Mi nación es patria que niega y combate la adversidad; es patria que cada mexicano ha ido moldeando para hacerla a la medida de nuestras convicciones.

sábado, 26 de junio de 2010

La muerte de los maniquíes

Me gustaría morir tocando el sax
frente al árbol que respira maldiciones
sobre las riendas del vino tinto
o las maldades rebuscadas
entre aquel martirio de ilusiones
ante la purpura arrogancia
y entre ramas del destino
terminar en aquel valle
aquel valle de tabaco putrefacto
fallecer frente a esta ambrosía,
frente a llanuras inventadas,
inventadas por un niño,
un niño bipolar sofocado de heroína
terminar aquí
en las alas de esta bella mariposa trastornada por los versos
aquellas aromáticas líneas
descender de entre banderas
entre banderas pestilentes manchadas de lujuria
o en aquel destierro bohemio entre la falaz egolatría
culminar entre pinturas
frente a aquellas notas musicales
o en aquellos versos de color carmín
desterrar aquella vida
despedirla con aquel pueril orgasmo
morir entre seres destinados al destierro
desahogarme entre los muertos
entre aquellos bellos maniquíes adictos al arte
culminar con un respiro drogadicto
ser masticado por paredes
y morir entre su jugo,
entre un jugo con sabor a negro
en una mente virginal
terminar en estos años rotos
en aquel ramo de otoños
y entre aquellas lunas demagogas
odiando el llanto.
Fallecer aquí
frente al árbol de los sueños
en aquellos ósculos trastornados
por la danzante melodía de este maldito sax

lunes, 19 de abril de 2010

Póker y Cocaína

Fueron los claveles de vino amargo empotrados en mi mente
fueron las cartas destellantes sobre aquel cigarro
fue aquella mano suavizante recogiendo el destino
repartiendo sueños en las caras de los dioses
subí mi juego para ver dos reyes fornicando
frente a mí, la envidia bajaba deseos
fui el mimo con los ojos de serpiente
el laurel de los pecados
fui aquel sosiego en la cocaína de los muertos
aquella pintura palpitante frente a los sueños cancerosos

Luego, sólo quedamos tres, con el llanto y mi agonía…
una vez más fue aquella mano recogiendo cocaína quien repartió nuestros anhelos
Los nervios son orgasmos en un par de ases.
Intercambiamos ideales egocéntricos
inhalamos aquel narcótico blanco para humillar la piedad
¿El final?
La música fosforescente se estampo en un Joker
entre los dioses que aprendieron a llorar
entre aquellos sabios drogadictos
El llanto tiro su escalera de diamantes
mi agonía reino con aquella flor de imperio
¿el premio?
¡La muerte!

viernes, 19 de marzo de 2010

Fotógrafo

El flash iluminó la habitación, fotografiaba el cuarto donde había dormido durante veintiún años.
Mi afición por la fotografía me había llevado a muchos lugares donde pude captar el mundo; detener por una vida el movimiento de aquel niño corriendo tras las palomas de una plazuela mientras su cara mostraba sobresalto; me hacían sentir vivo, las paredes de mi cuarto yacían tapizadas con reproducciones de lugares exóticos que guardaba en un rincón de mi mente: catedrales inmensas, plazuelas de arte antiguo y moderno, los ríos más grandes del mundo ocultaban mi puerta mientras montañas azuladas adornaban las claraboyas.
Me levanté del piso y abrí la ventana, deseaba sentir la brisa y observar la puesta de sol. ¿Hacia a dónde irían los recuerdos pulidos de los fallecidos?
“Desearía por una vez en la vida fotografiar el alma que se va mientras su cuerpo agoniza”, pensé mientras retrataba el fenómeno solar.
Mi vida era una fotografía, los colores de los días corriendo tras de mí iluminaban el sentido realista que nos muestra día con día el marco de la juventud perenne en la vida.
Regresé al piso a observar las imágenes que acababa de fotografiar; las nubes tenían forma de infinitas figuras, el sol a punto de ocultarse deslumbraba la infinitud del cielo reflejando la mortalidad humana.
Capté una vez más mi rostro pálido con ojos color miel para colocarlo en un álbum fotográfico. Desde hacía tres años realizaba esta colección para observar el cambio de la juventud, me aterrorizaba la idea de envejecer, tal vez pudiera descubrir el secreto de Dorian Gray.
Dejé de pensar en mi juventud casi ida, salí a la calle con mi cámara lista y fui a caminar.
Mi paseo por las calles demoró más de lo esperado, entré en un café para desayunar; advertí mucha gente, me senté en la barra y ordené un “americano” sin azúcar, el joven que me atendió era algo extraño, su uniforme no lucía muy pulcro, espinillas en el rostro delataban su corta edad; antes que depositara el café sobre la barra fotografié su cara.
-¿Por qué fue eso?-preguntó el muchacho algo sorprendido.
-No te preocupes chico, es para un mural.

Al parecer el joven no creyó lo que le dije y pronto se alejo intrigado. Me daba igual lo que opinara.
Terminé mi café de unos cuantos tragos mientras un ruido peculiar llamó mi atención: venía del televisor encendido en una esquina del local; lanzaba un sonido irritante, ensordecedor, exhibiendo un noticiero cuyo comentarista sólo hablaba de falacias; así que no le presté atención y continué observando.
En la mesa de un rincón había un par de mujeres bebiendo en taza algún liquido, quizá era te, ambas vestían de negro y lentes oscuros; por un instante su actitud me pareció efímera y burda, pero fue ahí cuando me intrigó su actividad.
Murmuraban entre sí, quizá una discusión entre ellas; imaginé que criticaban a ciertas personas por el simple hecho de recordar su forma de caminar; su vestimenta o su forma de hablar. Ambas sacaron un cigarrillo, lo encendieron y empezaron a fumar.
En la mesa de junto, un anciano intentaba calmar a un niño de unos cinco años, el cual tenía cierto parecido con el viejo, parecía su nieto; el viejo hacia gestos para silenciarlo más parecía que el infante no pensaba detenerse, quería algo especial de comer y no se callaría hasta conseguirlo. Dejé de prestarles atención.
Continúe observando a la gente de la pequeña cafetería: había ambigüedad en ellos; el hombre de la otra orilla sudaba mientras tomaba su cappuccino y espiaba por la ventana esperando la llegada de alguien, tal vez su esposa, un socio de negocios o una amante, nunca lo supe pero me pude percibir su impaciencia.
No tenia mucho tiempo, debía apresurarme si quería llegar a tiempo a mi clase de historia sobre fotografía; llame al adolescente para pagarle mientras guardaba en mi cámara las imágenes de aquellas líricas historias: el rostro del empleado, las mujeres de negro mientras hablaban, las muecas del anciano silenciando al pequeño y el sudor que corría por la frente de aquel hombre ansioso, tres magnificas fotografías, tres magnificas historias por relatar y guardar.
El joven me dio la cuenta; saque un billete del interior de mi saco al igual que un revolver, apunte a éste y antes de disparar en su pecho pude captar de nuevo su rostro, más esta vez no era de intriga, fue un susto fenomenal, como si hubiese visto el cadáver de su madre reencarnar frente a él.
Le dispare en el pecho y cayó.
Justo en ese momento mi excitación comenzó; el par de mujeres de negro se exaltaron y gritaron enloquecidas, el hombre de la esquina dirigió su mirada hacía mí y comenzó a temblar derramando su capuchino; acto seguido el anciano tomo a su nieto en brazos para protegerlo; pobres imbéciles, nunca hubieran imaginado que su vida terminaría por un impacto de bala en una pequeña cafetería.
Me levante de aquella silla junto a la barra y me dirigí a los presentes para luego hincarme alzando las manos:
-Señores, espero y Dios me perdone por lo que estoy a punto de hacer.
En ese momento las miradas de aquellos seres mostraban terror.
Una vez más fotografié la escena de miedo para luego dispararle al hombre impaciente, creo haber escuchado un grito antes de dispararle en la cabeza; no le tomé importancia y corrí para guardar una imagen del cadáver. Todo era tan maravilloso, nunca pensé que las caras de los humanos fuesen tan interesantes al momento de presentir la muerte.
Enseguida murió el anciano, más a él no le disparé; la operación fue sencilla: apunté a su cabeza obligándolo a soltar al niño, prometiéndole que a éste no le haría nada, lo obligué a morder la moldura de una de las mesas para luego pisar su cabeza y fotografiar el momento en que su cráneo se dispersaban sobre la misma inundándola de sangre.
Una vez más volví con las mujeres que no cesaban de gritar, la primera murió rápidamente, un golpe seco en la nuca y una bala en la boca debieron haberla aniquilado rápido. La imagen de ésta no fue una ambrosía como aquella puesta de sol, empero fue satisfactoria.
La última no dejaba de llorar y tuve que estrangularla para poder callarla, era nefasto su estúpido llanto.
Para finalizar un llanto más llamó mi atención, aquel niño había presenciado todo, se encontraba en el suelo viendo los restos de la cara de su abuelo.
-No te preocupes, tú no sufrirás- le dije mientras le sonreía y estiraba mi mano para ayudarlo a levantar.
Lo acosté en la barra de la pequeña cafetería y dije –buenas noches- disparándole en la sien.

Salí de la cafetería para observar lo más raro que había visto ese día, no había nadie en la calle, estaba vacía.
Volví a mi casa para encontrar el mismo silencio que había dejado al marcharme; encendí el televisor y sintonicé el mismo canal de la cafetería; ahora informaba sobre una matanza en una café cerca de mi casa.
Fotografíe mi rostro aún con rasgos de juventud y pensé:
¿Será verdad que los artistas estamos locos?

miércoles, 17 de febrero de 2010

Amor

¿Qué es amor? ¿Ciencia, teoría, filosofía, religión, arte…?
Tal cuestión es poco relevante, pero bastante confusa, pues es imposible explicar el amor científicamente. Su comprensión es captada por la metafísica, guiándose por emociones que provocan las expresiones y actitudes de este sentimiento. Su revelación siempre es abstracta, intangible e inefable como todos los sentires humanos, pero su definición abarca distintas modalidades: el amor propio (a uno mismo), el amor familiar, al semejante; el amor a lo material, a la sabiduría, a lo religioso y divino, a la libertad… en realidad son infinitas las manifestaciones del amor, infinitas las cosas y conceptos que el hombre puede amar; más ciertamente el amor es felicidad recíproca. Son sensaciones gratas provocadas al estar o tener cerca de aquello que deseamos cerca de nuestra vida, ya sea material o espiritual.
El amor hacia la persona del sexo contrario que se ha escogido para ejercer el acto sexual representa la emoción más natural, más común y, al parecer, la más complicada hoy en día.
Científicamente, el amor es una acumulación de estímulos en el hígado, que se encarga de liberar las hormonas llamadas glucocorticoides. En cambio, la pasión, trabaja con las suprarrenales; que a su vez, producen reacciones en la anatomía humana, provocando que la adrenalina acelere el ritmo cardiaco pensando erróneamente que el amor proviene del corazón.
Otro aspecto es nuestro cerebro, llevándolo al plano de la mentalidad o pensamiento, se divide en secciones psicológicas: el razonamiento, la personalidad, la memoria y los sentimientos.
Digamos que con el razonamiento podemos realizar operaciones matemáticas, y la memoria guarda los números. Nuestra personalidad define los gustos que tenemos por determinadas cosas y a su vez los sentimientos que provoca estar frente tales cosas o personas. Cada gusto que se guardado en la memoria es procesado por nuestro cerebro, definiendo así la personalidad.
Cada sentimiento esta fijado acorde a la estructura cerebral; sin embargo, conforme al paso del tiempo, ello va cambiando. Es imposible asegurar a ciencia cierta porque nos gusta bailar, leer, comer determinado alimento, etc. Imposible saber por qué, al mirar a una persona del sexo opuesto que jamás habíamos visto en nuestra vida, mucha menos tenida cerca, nos atrae hasta llegar a trastocar la mente. Lo cierto es que “la estructura de nuestro cerebro reacciona frente a una determinada manera". La combinación de estas señales produce una reacción en nuestro razonamiento, de acuerdo a nuestra personalidad. De acuerdo a la experiencia; es ahí donde es producido el amor de pareja.

Por el contrario; en el plano religioso, el amor es todo lo procreado por obra de Dios. ¡Dios es amor! Gritan los fanáticos religiosos. Éste, en su omnipotencia creó a los seres humanos con el único fin de dar y recibir amor del prójimo. Con su poder absoluto creó a los dos primeros seres en la tierra: Adán y Eva.
No obstante, hay que recordar que, como la biblia dice, la pareja creada por Dios cometió un error: ingerir el fruto prohibido. Esto provocó la ira de Creador y los lanzó fuera del Edén.
A partir de esto, surgen ciertas cuestiones que hasta la fecha no han sido despejadas.
Si, Dios cometió un error con sus creaciones, ¿por qué no las remplazó?
La respuesta del clero es y ha sido la misma desde hace siglos: Porque, Dios ama a todos los hombres.

¿Dios? ¿Y si Dios no existiese, abría amor en la humanidad? Si en verdad Dios murió y se llegó al punto del “no-retorno” como lo afirma Nietzsche, ¿dónde queda entonces el amor inculcado desde hace siglos por la Iglesia? De acuerdo a este concepto, Dios murió en el surgimiento del nihilismo nietzscheano en el siglo XIX. La pregunta la queda abierta, para que sea contestada por albedrío propio.

Se dice que el amor llega al encontrarse a sí mismo, lo cual es más viable si se practica el conocimiento filosófico de todo lo que nos rodea, y conlleva entender y practicar el arte.
La literatura, la pintura, la música y otras corrientes artísticas son y han sido una forma de expresar el amor por la vida y por la humanidad. Pero amar a los seres es un fenómeno natural por un lado, y por otro, una ideología que en la actualidad se ha convertido en mito. El amor, siendo tan natural, hoy en día la humanidad se odia entre sí.
El arte es un encuentro de la mente con la belleza, es tan sublime e inefable como el amor. Sin embargo, en el arte donde hoy y siempre se ha podido practicar el amor de una forma impalpable, puesto que tal sentimiento, extraído desde el alma, es armonía y estética en el pensamiento del hombre. El alma se vierte en el arte, para llenarse de amor atrapando al ser individual en la satisfacción mental, aclarando sus emociones para comprenderse a sí mismo.
En la escepticidad, el amor no es más que un sinfín de dudas incontestables; empero, la única respuesta aceptable para nuestra pregunta, ¿el amor existe? Es: Existe, pero impregnado de un escepticismo que nos lleva a un mismo razonamiento: una vez que se empieza a pensar con el “corazón” se deja de pensar con la razón, debido a que el cerebro comienza a actuar acordé a la parte sentimental y no a la razonable. El amor no es del todo benigno como tal. Si todos nuestros actos de amor o amorosos se practican en exceso perjudica nuestro carácter espiritual. No obstante, para dar a entender que para actuar con razonamiento tendríamos que dejar a un lado nuestros sentimientos, la respuesta es, no. Lo que intento explicar es que el hombre necesita también razonar y no sólo guiarse por sentimentalismos ciegos terminados por lo general en arrepentimiento.

Si pudiese definir el amor de una manera cruda, sería: El amor es emoción, hasta alcanzar la cursilería, para luego llegar al sexo.
Es el instinto humano de reproducción adherida en la cursilería.
En cambio, desde mi punto de vista, el amor es inefable e impalpable; empero, asequible. Provenga de donde provenga, todas las ideas parten de tal sentimiento, hasta el momento, indefinible. Es una base teórica de los valores impuestos por la sociedad, un tanto enajenada pero francamente, infeliz. Es aceptación, perdón, arrepentimiento; pero es llanto y odio a la vez.
El amor es encontrarse a si mismo en el arte, en la ciencia, religión o filosofía de la vida, son todo lo que ésta conlleva.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Ignorancia

De las quinientas vidas desplegadas en la cortina, fueron las gacelas en los nidos de agua que se unieron a la arcaica juventud perfumada de tu crítica, o como esas dos rimas del desprecio publicaron tu destierro bohemio, fueron también aquellas faltas de ansiedad que se ahogaron en la piedad de tu vejez. Porque es infame tu depauperada envidia, porque es paulatino tu odio, por aquella falta de vergüenza que me atrae a tu longánimo deseo de morir entre ignorancia
El antojo es porquería desvivida en las victimas del asco. La vida es un fausto enojo. El cáncer contaminación mental sobre un inefable desinterés.
Y es sobre aquella guerra musical donde la incomprensión y el narcisismo desprecian la belleza coartando la libertad del apetito moderno
La inferioridad es como un pedazo de anarquía; es estúpida. Se convierte en indecisión cuando las ratas nos gritan, “comunistas”
El orgullo es un orgasmo de fe, fe voyerista insultada en la tropología del crepúsculo descompuesto
La frustración es una enfermedad viable en la anómala imitación
La sociedad es una infausta pandemia homosexual
Los anillos en los años se convierten en funestos victimarios
La rebeldía anticipada se conjunta a la hegemonía familiar
El risible nihilismo futuro incrementa las religiones piadosas
Una pusilánime idiosincrasia niega su ínfima indulgencia
El vulgo son reyertas, es ofuscación, falacias y banalidades, es piedad y la piedad es de inhumanos, es una ignorancia indolente.

Dios es drogadicto; Jesucristo un bipolar y Mefistófeles un orgasmo mental.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Formula del suplicio

¿Dónde quedaron los recuerdos del presente?
Tal vez aquí... en la alcoba del futuro
aquí donde la tormenta es un mañana clandestino
o allá, dónde el pasado desgarra la bazofía de la muerte,
donde quizá los halagos murieron en el atardecer del pasado
¿es aquí dónde merece morir vuelta nudos la poesía?
¿Es aquí dónde se llega al principio de la vida y se vive la muerte?
tal vez no sea claro el destierro en mi inefabilidad
tal vez las pinturas no son sólo falacias
y la vida rosal con su muerte adherida

La sed en las pisadas de mi antítesis giran cual abismo decadente
cuando la muerte pinta los despliegues de la vida.

La muerte del vulgo se volvío perenne al desgastar
Los nimios soles nocturnos.
La sonrisa de aquel enojo palpitante
Deambulando cual nube confusa.

La palabra es repulsión
asco empírico añadido al sutilísmo lascivo
en la sobras de la vida.

¿Y Dios, dónde queda?
tal vez no en mi
tal vez no en la muerte Dionisiaca
¿Es aquello pluriforme que no existe?
¿Es acaso aquella mezquindad que muchos necesitan?
¿Es acaso aquella fe ínfimamente sátira?
Tal vez no, tal vez no existe
Tal vez son inventos de la vida para combatir la muerte
Sólo un deseo maligno de morir viviendo

miércoles, 21 de octubre de 2009

Días de Verano

La blasfemia de tu piel se vuelve llanto de ángeles entre la humanidad
Las ataduras de tu mente se cansaron de clamar por lo hijos del agua
El delirio de tus ojos es llanto injertado sobre vino y lágrimas
Las pisadas de la muerte se juntan en la tumba de tu enojo
para gravar en tus mejillas el rezo de tu pelea con Dios
La dicha de tu cabello muere cual fragancia en tus adustos sueños de color alegría y el aroma de tu verdad.
Velas en la alcoba del alba despliegan azares en la cristalina sonrisa de tu enojo
Aquellos soles de tu felicidad engrandecen el creúsculo caído sobre tu llanto
Violín eres cuando la adversidad golpea el alma de tus otoños en día de verano que aprenden a llorar
Mi mente cual cementerio de historias llena la almohada con ojos y alas que se posan en tu piel sabor licor

martes, 29 de septiembre de 2009

Bazofía en el espejo solar

El sollozo de mi fe se filtra en soles verdes
un menugunate solar murió de pereza cuando callé para los muertos
se llenaron de brillo sus fauces nimias
un sorbo de muerte encalló en mis ojos entre ramas de luna
degusté la putrefacción de la nostalgía junto a esos comensales y su grito de ultratumba
la mortaja en el espejo mató mis soles nocturnos y su mancha de cenizas
caminé por rutas de hojarasca que me guiaron al abismo de otros aromas
Las golondrinas anidaron el crepúsculo antes del declive solar
los bosques son hileras de deshielo en la frivolidad del alma y su centella lunar
la sangre de mis muertos hace un desfile con su surrealismo
la fe no ha eliminado el deseo de morir para que vivan los poetas
la realidad se vuelve iglesia desde que una tinta en la cruz escribió la palabra "INRI"
la arena tiene olor a viento
a sonetos en mi soledad que no sabe de acústica ni de muertos
este negro en mi habitación tiene lágrimas del futuro

reñí con el estruendo de tu ausencia

desde entonces tus rosas duelen como espinas
tus libros son mares que desembocan en las grutas de mi cama
el azul de tus árboles se eleva hasta alcanzar mis lunas
el vulgo de afuera se vuelve poesía con la lluvia de tu recuerdo
el humo sobre mi historia sin ti destila la rabia de tu muerte

sábado, 19 de septiembre de 2009

La última puesta lunar

El llanto es brillo
plasmado en la agonía del sol muerto
su luz pinta lágrimas del pasado en el espejo
la última luna se abrió por la bazofia de mi alma
por la molécula invidente en la idiosincrasia de mi cuerpo
la muerte es llanto de fe que nace de los pusilánimes
los ojos del crepúsculo sollozan en el cuerpo de su delirio
la muerte es vida, la vida grito y el grito inmensidad de los sueños caramelos que liban como verdades universales
ellos sufren de excitación por el voyerista eterno
el poeta atrapado por el vulgo desea morir
Dios es ateísta en el umbral centellante de la luna
un cuchillo sin filo cortó el menguante del sol
el surrealismo se derrumbó en el alba manchada de oraciones
las letras formaron la palabra sangre ahondada en mi llanto
los filósofos rayan la última puesta lunar
sólo si las palabras desfilan sobre tu inmaculada ignorancia

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Código Moral

Desde siglos atrás la duda ¿Dios existe? Le ha dado vueltas al universo.
Escritores, filósofos, científicos y religiosos no han podido encontrar una respuesta sustentable. Para muchos, fuera de un contexto de omnipotencia, es un amigo que nunca falla; para otros es su conciencia, y para otros tantos, es simplemente un arma de la iglesia para enajenar a la humanidad y aprovecharse de ella, sobre todo enriqueciéndose con su dinero y de paso impedirle que avance, pues ello terminaría con sus dádivas a la iglesia, "en el nombre de Dios".
Lo cierto que es imposible explicar a Dios científicamente, su existencia ha de demostrase en un plano metafísico como un ser supremo, el juez hacedor de todo y de todos, la verdad universal.
Sin embargo, Dios es también un código moral que desde pequeños nos ha sido inculcado; además se le concibe temeroso por su omnipotencia. Tal código distingue a creyentes de ateos. Muchas pólemicas se han desatado sobre este tema. Desde que el ser humano existe como tal, Dios ha sido criticado como defendido.
Darwin con su teoría de la evolución fue y sigue siendo rechazado por los moralistas politeístas.
Su teoría fue acogida en el ámbito científico; sin embargo, en el religioso no lo fue del todo debido a que los creyentes lo catalogaban como un blasfemo: es imposible que el hombre venga del mono y no de la creación de Dios, como la afirma la biblia.
Postuló que todas las especies han evolucionado a partir un antepasado mediante un proceso de selección natural.
Nietzsche, con su teoría del superhombre, a mi parecer, es la más acertada: "El hombre debe superar a la humanidad, es ahí donde nace el superhombre". Nietzsche vaticinó, como nadie antes lo había hecho, el surgimiento del nihilismo moderno, el decaimiento de la religión judeocristiana. El filósofo alemán afirma que, despues del ocaso de la fe cristiana, nada es verdadero; por tanto, todo está permitido. En sus escritor póstumos leemos: "Lo que ahora les cuento es la historia de los proximos dos siglos. Describo lo que viene, lo que no puede evitarse: el surgimiento del nihilismo europeo".

La frase "Dios ha muerto" reafirma la ceguera e incapacidad de aceptar el nihilismo imperante en la Europa del siglo XIX, es un concepto del "no-retorno" que señala en fin de una nueva era con posibilidad de relacionarse con lo que es, y la imposibilidad de asimilar dicha muerte.
Nietzsche, desde que lanzó su teoría, ha sido señalado en la literatura como un pensador supremo y a la vez como un amigo, musica, pero sobre todo como un demonio. Lo cierto es que fuera de todo ello, desde siglos atrás, el código moral de Dios ha fortalecido los valores, cegando al vulgo, poniéndoles una gran barrera frente a sus ojos llamada "Dios".
Desde mi punto de vista Dios no es ni es considerado para mi como un ser supremo.
La iglesia nos ha mentido durante miles de años utilizando a los mejores demagogos del clero, es decir, los sacerdotes, para que prediquen que Jesucristo es hijo de Dios y fue crucificado para salvar a la humanidad.

Lo cierto de tal creencia ha estado por miles de años en profunda duda para gran parte de la humanidad. Para el resto, es aceptada como una tabla de salvación, pues como dijo Sartre: "Es cierto que no existe ninguna fórmula de científica que permita dar cuenta de Dios; sin embargo, Dios supera la efectividad de toda ciencia pues, de una forma u otra, existe en cada ser humano, ya sea de manera psicológica, o mediante la fe" (...)

sábado, 5 de septiembre de 2009

Las acciones irrefutables

La muerte es un llanto, grito el oro que brilla por la huella del viejo zapato plasmado en las puertas del sol
ayer me puse la risa como perfume y de atuendo los sueños de Fausto
caminé por el sendero hacia la luna
reposé sobre la mesa de lágrimas mojando mi alma
corrí por el asfalto nutrido con sangre de tus labios
mordí el pudor que me llevó al abismo de tu aroma
me levante de aquella agonía publicada en tus caderas
los papeles caminaron por la lluvia cayendo en los ojos del pesimista
el amor le demanda a la muerte un grito para el llanto de mis pensamientos
un clavel de rocas grita "Las palabras matan los ideales"
cinco cubetas con tu dulzura se hincaron en mis entrañas
la moral se desbordó de sutileza malsana cuando Darwin comenzó anuncio su aleteo retorcido
el coctel moralista se mancho de las iglesias y saboreó el vino de sufrimiento con la copa de la depresión
las palabras son soles que emigran hacia los destellos de la luna cuya luz se llenó de eco terrestre

jueves, 27 de agosto de 2009

La tumba de Dios

Dios, amor, omnipotencia, deseo, maldad
su nombre varia, Abraxas, Caín, Odín, Jesús
son como el ave que resurge del nido caido
el pedazo de tronco que ha muerto
la pequeña molécula en el vacio
la idiosincrasia ciega del vulgo
la imagen sufrida del adusto
las lágrimas del mañana
se llama Nietzsche, Goethe, Vivadi o Mozart
está en todos y nadie
muchos lo niegan y otros tantos lo matan
lo sepultan con gran desarraigo y temor
se unde en las profundidades del ayer
muere día con día en el atardecer
nace como el crepúsculo
se venga como la tormenta
"Dios ha muerto, lo hemos matado"
tiene pseudónimos
se llama Zaratustra, Zoroastro
es filosofo, poeta y una persona cualquiera
deambula entre nosotros como héroe sin fin y muere cual mortal
-¡Lo hemos matado! Dijo Nietzsche
nos convertimos en nihilistas y sepultureros
no queremos cargar el cuerpo del odio y la perdición
cuando vemos todo perdido no hacemos más que...
correr a la tumba de Dios, ese Dios sagrado, el Dios que no existe

lunes, 24 de agosto de 2009

Destino con olor a chocolate

La vida es lujo
el llanto algarabía si el monte alardea
la canilla sabe al perfume de luto que ayer se tornó amarillo
la lluvia es el llanto de sol cuando las flores gritan de exitación
el ganso habla de la moral decadente
cuando la mosca detiene el sosiego se sus alas
el invidente goza de inefables imágenes que palpa al mover los labios en sínfonia de Vivaldi
mientras el camino declama el pisar del caballo que va gritando un himno Nietzscheano
Ayer corté un Modet y altere Shopenhauer al mantel con sabor a vino
donde ahora reposan los ojos del carmín sobre el alfiler con forma zoomorfita.
La sala se lleno de llanto vacio y el sol oblicuo engrandeció la imágenes oníricas
que ahora reposan sobre la idalia de los pájaros
Los magnánimos tiene sed... sed de rumiar las miserables ideas del báquico que solloza en una esquina mientras los aforismos del cielo recogen la ofuscación del filósofo que llora las penas
Todo esto, sólo si los árboles alzan sus raíces para alcanzar un ideal

viernes, 24 de julio de 2009

Vacaciones en otoño

¡Odio la superstición decadente!
como un lobo al caer del sosiego en su alma
Odio lo ordinario y lo intangible
el sol rancio que se reitera en la suciedad del vulgo
las lágrimas del mañana que no cesan la habladuría de los bosques
mientras el desarraigo de la tormenta mira soñar al sol.
La escuela protesta por la gravedad de las silabas.
La fauna es un invento del ciego que emigra por el epígrafe glacial
¿se podrá odiar con todo y nuestro deseo carnal?
La soledad tiene hambre de años cuya fragancia sueña el alba en el ocaso
es bueno odiar la moralidad en las febriles caricias del sátiro
cuando el mudo grita el cese de su fortísimo
¡Quisiera ponerme el miedo como perfume!
Palpar el pánico y destilar su aroma
El olor de los sueños
Escuchar las lágrimas de tu odio
donde ahora esta fumando tu ausencia
aquel regocijo del recuerdo con olor a café
ah, regocigo del recuerdo
ideas que llegan del viento del sur cuando el crepúsculo de menta vislumbra los altares con sabor a negro
es ahí cuando mis ojos piensan hoy es un gran día para morir.